Una empresa pequeña no puede decidir si necesita un canal interno mirando solo su número de trabajadores. La Ley 2/2023 establece un umbral general, pero también incluye determinados sujetos por su actividad. Primero hay que comprobar en qué supuesto está el negocio; después tiene sentido elegir una herramienta.
¿Con menos de cincuenta trabajadores puedes olvidarte del asunto? No necesariamente. Esa es la pregunta que conviene resolver antes de contratar una plataforma o asumir que un correo electrónico basta.
Primero revisa plantilla y ámbito de actividad
El artículo 10 incluye, con carácter general, a las personas físicas o jurídicas del sector privado que tengan contratados cincuenta o más trabajadores. También contempla sujetos incluidos en determinadas normas sectoriales, como las relativas a servicios financieros o prevención del blanqueo, con las condiciones que describe la propia ley.
No todos los negocios que trabajan para una entidad de esos sectores pasan automáticamente a tener su misma obligación. Ser proveedor de un banco, por ejemplo, no equivale por sí solo a ser una entidad financiera. Hay que identificar la actividad y la norma que realmente se aplican a tu empresa.
| Situación | Pregunta que debes resolver | Qué no permite concluir |
|---|---|---|
| Plantilla en el umbral general | Si la empresa queda incluida por número de trabajadores | Que basta contratar un buzón |
| Empresa de menor tamaño | Si entra en un supuesto sectorial | Que está excluida solo por ser pequeña |
| Implantación voluntaria | Cómo cumplirá las exigencias del sistema | Que la voluntariedad elimina sus condiciones |
La ley permite que otras personas jurídicas del sector privado establezcan voluntariamente un sistema interno. Si lo hacen, ese sistema debe cumplir los requisitos previstos en la ley. Elegirlo voluntariamente no convierte cualquier solución informal en un canal adecuado.
Un buzón de correo no agota el sistema
El órgano de administración o de gobierno es responsable de implantar el sistema interno, previa consulta con la representación legal de las personas trabajadoras. La ley exige, entre otras condiciones, confidencialidad, un responsable del sistema y un procedimiento de gestión de las informaciones recibidas.
Por tanto, la compra del programa es solo una parte de la decisión. Alguien tiene que saber quién puede acceder a una comunicación, cómo se tramita y qué ocurre cuando la persona mencionada forma parte de la dirección. Son preguntas sobre el funcionamiento de la empresa que el vendedor no puede contestar sin conocerla.
- Define quién puede recibir y gestionar una comunicación.
- Comprueba cómo se evita que acceda una persona a la que afecta.
- Pregunta qué medios permiten proteger la identidad y el contenido.
Valorar con Alexis qué comprobación necesita tu empresa pequeña
Cómo debe poder comunicar una persona
El canal debe permitir comunicaciones por escrito o verbalmente, o de ambas formas, según el artículo 7. La ley regula además la reunión presencial cuando la solicita la persona informante.
También debe permitir la presentación y posterior tramitación de comunicaciones anónimas.
Cuando compares proveedores, pregunta cómo funcionan esas opciones en la práctica. Una casilla que exija introducir un nombre puede contradecir lo que necesitas. Una opción verbal que nadie sabe atender tampoco resuelve el recorrido de quien quiere comunicar un hecho.
La información para utilizar el canal tiene que ser comprensible. Explica dónde se encuentra y para qué sirve. Evita presentar el sistema como un sustituto automático de cualquier trámite laboral, reclamación de un cliente o conversación ordinaria con un responsable.
Qué preparar antes de elegir un proveedor de canal
Empieza por reunir la información básica de la empresa: actividad, plantilla y organización. Después identifica qué personas asumirían la gestión y qué ayuda externa necesitarían. Con esa base puedes pedir una oferta que responda a una necesidad concreta, en lugar de contratar por el tamaño del paquete comercial.
En nuestra guía relacionada con esta actividad puedes situar esta comprobación dentro de las obligaciones de tu negocio. Si la duda es la inclusión en un supuesto sectorial, resuélvela antes de anunciar que ya dispones de un sistema conforme.
Lo que debes obtener al final es una respuesta sencilla: por qué tu empresa necesita el sistema o decide implantarlo, quién lo gestiona y cómo podrá utilizarlo una persona sin exponer innecesariamente su información. Consultar con Alexis la preparación del sistema interno de tu negocio


