¿La rentabilidad de tu informe sale positiva aunque la empresa presenta pérdidas? La página metodológica de la AEAT, actualizada el 15 de octubre de 2026, ayuda a recordar por qué debes identificar las cifras que hay detrás. Un cociente positivo no demuestra por sí solo que hayas ganado dinero: también puede obtenerse al dividir dos importes negativos. Antes de comunicar una mejora, comprueba el resultado, la base y la fórmula que utiliza ese informe.
Identifica qué rentabilidad está calculando el informe
La metodología de la AEAT define esa rentabilidad financiera como el resultado antes de impuestos respecto a los recursos propios netos, identificados allí como patrimonio neto. Es la definición de esa estadística, que debes conservar cuando trabajes con sus datos.
No la mezcles con un cuadro que utilice resultado después de impuestos y fondos propios medios bajo la etiqueta ROE. Aunque los nombres se parezcan, no estás copiando las mismas magnitudes. Una comparación necesita que puedas explicar de dónde sale cada importe, a qué periodo corresponde y qué promedio se ha utilizado, si lo hay.
El modelo normal de balance del PGC separa fondos propios, ajustes por cambios de valor y subvenciones, donaciones y legados dentro del patrimonio neto. Por eso tampoco conviene sustituir una fila por otra solo porque ambas estén en el mismo bloque del balance.
Mira el resultado antes de interpretar el porcentaje
Abre la cuenta de resultados y localiza el importe usado en el numerador. Comprueba si es positivo o negativo. Después abre el balance o el cálculo del promedio que alimenta la base. Anota también su signo, sin quedarte únicamente con el porcentaje final.
Si el resultado es una pérdida, esa pérdida sigue existiendo aunque el cociente resulte positivo. El cálculo no cambia la cuenta de resultados. Tampoco convierte una cifra patrimonial negativa en dinero disponible o en una aportación nueva de los socios.
| Dato | Comprobación antes del comentario |
|---|---|
| Resultado utilizado | Importe, signo y posición antes o después de impuestos |
| Base del cociente | Partida elegida, signo y método de promedio si procede |
| Porcentaje mostrado | Fórmula y correspondencia con los dos datos anteriores |
| Color favorable | Si la regla automática ha ignorado una base negativa |
Dos signos negativos pueden producir una señal engañosa
Imagina una pyme que prepara un informe interno con la definición de rentabilidad financiera indicada por la AEAT. Es un supuesto ilustrativo. Su resultado antes de impuestos es negativo y también lo es el patrimonio neto que introduce como base. La hoja devuelve un cociente positivo y lo colorea de verde.
La persona que prepara el informe revisa las dos celdas de origen. Comprueba que el signo positivo procede de dividir dos importes negativos, no de un beneficio. Mantiene ambos datos visibles y evita escribir que la actividad ha mejorado solo por el color del indicador.
El resultado del control es un comentario pendiente de interpretación, acompañado de las cifras originales. No se ha arreglado la situación económica ni se ha declarado una causa legal de disolución. Se ha evitado presentar una conclusión favorable que el porcentaje aislado no sostiene.
Revisa con Alexis las cifras que alimentan el indicador de rentabilidad de tu informe.
Qué hacer con la celda y con el comentario de gestión
No cambies una pérdida a cero para que el indicador parezca más fácil de explicar. Conserva el cálculo original e identifica la incidencia de interpretación. Si el cuadro utiliza un semáforo, revisa su regla para que el signo positivo del cociente no sea su única condición.
Una nota útil puede indicar que la base es negativa y que el porcentaje no se utiliza como señal favorable de rentabilidad. El texto debe corresponder al dato comprobado. No hace falta inventar un umbral de éxito ni compararlo con un sector del que no tienes información homogénea.
Si la base es cero, no hay una división válida por ese importe. Identifica la ausencia de un porcentaje interpretable en lugar de introducir uno ficticio. Un hueco explicado aporta más información que un valor colocado para completar la presentación.
Conserva el método para la siguiente comparación
Guarda la versión del balance y de la cuenta de resultados, el periodo, las celdas de origen y la definición aplicada. Si cambias de método, explica el cambio antes de comparar con el mes o ejercicio anterior. Así quien recibe el informe puede distinguir una variación económica de una modificación del cálculo.
Esta revisión del indicador es diferente de comprobar la reserva para próximos pagos. Tampoco sustituye la revisión contable o mercantil que pueda requerir una situación patrimonial negativa.
Dentro de la gestión económica de una sociedad, un informe debe conservar esa diferencia entre dato y conclusión. Prepara con Alexis un cuadro de gestión que explique el resultado sin depender del color de una celda.


