Para revisar una liquidación de un marketplace, separa las ventas, las devoluciones, las comisiones y el dinero que finalmente llega a tu cuenta. La transferencia de la plataforma no explica por sí sola las operaciones del periodo. Empieza por descargar el detalle que permita enlazar cada movimiento con el pedido y los documentos correspondientes.
El objetivo de esta guía es construir una conciliación documental. No asigna automáticamente un tratamiento de IVA a todas las ventas ni resuelve las obligaciones de cualquier plataforma. La función de la plataforma, el tipo de operación y el territorio pueden cambiar la respuesta fiscal y deben revisarse con sus fuentes específicas.
Identifica primero qué hace la plataforma en tu operación
Revisa el contrato y la información del servicio. Comprueba quién vende al cliente, quién emite los documentos, qué conceptos cobra la plataforma y cómo comunica las devoluciones. No deduzcas estas funciones únicamente del logotipo que aparece en el extracto bancario o del nombre comercial del servicio.
Una misma interfaz puede reunir servicios distintos. Puede mostrar ventas, gastos de publicidad, almacenamiento, transporte o ajustes de pagos. Para ordenar la revisión necesitas saber qué representa cada línea. Si una etiqueta es ambigua, consulta la documentación de la plataforma y conserva la explicación utilizada.
Antes de entrar en el detalle, sitúa tus obligaciones generales en la guía de facturación. Para los requisitos jurídicos concretos utiliza la norma vigente y los documentos de la operación; el resumen comercial de una plataforma no los sustituye.
Descarga un conjunto de documentos que cubra el mismo periodo
Obtén el listado de pedidos, el informe de liquidación, las devoluciones y los documentos de las comisiones. Añade los justificantes bancarios de las transferencias recibidas. Anota la fecha de descarga y el intervalo al que corresponde cada archivo.
Comprueba si el informe muestra la fecha del pedido, la fecha de envío, la del cobro o la de liquidación. Dos archivos pueden referirse a un mismo mes y agrupar operaciones diferentes. Si comparas sus totales sin revisar ese criterio, puedes interpretar como error una diferencia de corte temporal.
Guarda los archivos originales y trabaja sobre una copia. Cuando cambies un nombre de columna o añadas una clasificación, conserva la referencia al dato de origen. No reemplaces un informe descargado por una hoja editada que después resulte imposible contrastar.
Construye el recorrido desde el pedido hasta el banco
| Bloque | Documento | Pregunta de control |
|---|---|---|
| Venta | Pedido y factura o documento aplicable | ¿Qué operación explica el importe? |
| Devolución | Incidencia y documentación de ajuste | ¿Con qué pedido se relaciona? |
| Servicio de la plataforma | Factura o soporte del servicio | ¿Qué concepto se ha cobrado? |
| Liquidación | Detalle del pago | ¿Qué líneas forman la transferencia? |
| Cobro bancario | Movimiento en la cuenta | ¿Se recibió lo que se liquidó? |
Usa un identificador de pedido cuando exista y conserva el identificador de liquidación. La combinación permite seguir una venta que se liquida después y una devolución que aparece en otro periodo. Si trabajas solo con nombres de clientes o importes, las coincidencias pueden resultar ambiguas.
Las diferencias deben tener una explicación visible: operación pendiente de liquidar, devolución posterior, reserva de fondos, servicio descontado o incidencia sin resolver. No utilices una línea genérica de «ajuste» para que cuadre el total sin saber qué representa.
Trata las devoluciones como una secuencia
Relaciona la devolución con la venta original y comprueba qué ha ocurrido con el bien, el dinero y la documentación. Una petición del cliente puede tener una fecha distinta de la aceptación de la devolución o del reintegro. Esas diferencias son relevantes para reconstruir los hechos. Distingue también una devolución del producto de un descuento comercial posterior.
El Reglamento de facturación contempla supuestos de rectificación relacionados con modificaciones de las operaciones y sus cuotas, con las particularidades que establece la norma. No basta con borrar el pedido de la hoja: revisa qué documento corresponde y cómo queda relacionado con el original.
Si la plataforma genera parte de la documentación, comprueba qué puedes descargar y qué queda a tu cargo. La automatización de una interfaz no acredita por sí sola que se haya completado todo el circuito documental. Identifica la pieza que falta antes de cerrar la incidencia.
Separa las comisiones de otros servicios
Las liquidaciones pueden descontar importes que tengan causas diferentes. Clasifica las comisiones de venta, la publicidad, los servicios logísticos y otros cargos según su documentación. Esa separación facilita revisar el margen y permite plantear las dudas fiscales de cada servicio.
No presupongas que el tratamiento de una comisión coincide con el de la venta al cliente. Revisa quién presta el servicio, qué documento emite y qué datos aparecen en él. Cuando haya proveedores o destinatarios de otros territorios, deja identificada esa circunstancia para una revisión específica.
En el archivo de gastos conserva tanto el documento como su relación con la liquidación. El análisis de gastos y justificantes debe partir de esa evidencia y de la operación real, sin convertir el descuento de la plataforma en una conclusión automática sobre deducibilidad.
Cuando una transferencia mezcle devoluciones y servicios que no puedes identificar, puedes preparar su conciliación con Taxea usando los archivos de origen.
Ejemplo hipotético: una devolución aparece en la liquidación siguiente
Supongamos que una vendedora recibe una transferencia que reúne varios pedidos. Después, un cliente devuelve un producto y el ajuste aparece en la liquidación siguiente. Si compara las transferencias con las ventas del mismo día, los importes no coinciden y parece que existe un cobro perdido.
Al relacionar pedido, liquidación y devolución, comprueba que el movimiento responde a periodos distintos. Conserva el soporte del reintegro y revisa la documentación de la corrección. También separa un servicio publicitario descontado de la segunda transferencia para no confundirlo con una devolución de venta.
El resultado es una explicación de la diferencia, no un cambio artificial del total de ventas. Si queda una reserva de fondos o un importe no identificado, lo mantiene en una lista de seguimiento con su referencia. No lo convierte en gasto ni en pérdida solo para cerrar la hoja.
Qué revisar antes de entregar el periodo a la asesoría
Comprueba que los archivos abarcan el intervalo elegido y que se han identificado los criterios de fecha. Revisa que cada liquidación se relaciona con el banco y que las diferencias abiertas tienen una explicación o una pregunta concreta. Entrega también la documentación de las devoluciones y servicios, sin limitarte al resumen de transferencias.
Indica los cambios de funcionamiento de la plataforma que hayas detectado. Una nueva forma de liquidar, un servicio adicional o una modificación contractual puede afectar al circuito. Es preferible señalar el cambio antes de que la asesoría tenga que deducirlo de una columna nueva en el informe.
El Reglamento de facturación exige conservar las facturas recibidas y las copias o matrices de las emitidas dentro de sus reglas de conservación. El informe de liquidación resulta útil para conciliar, pero no sustituye sin más todos los documentos que justifican las operaciones.
Fuentes oficiales y referencias
Reglamento de facturación: rectificación y conservación. Ley del IVA, para revisar el tratamiento según la operación. Fuentes comprobadas el 3 de septiembre de 2026.
Este contenido tiene carácter informativo y general. La aplicación concreta de las obligaciones fiscales depende de la actividad y circunstancias de cada contribuyente. Si las liquidaciones no se entienden al compararlas con pedidos y facturas, puedes ordenar su revisión con Taxea.

