Una oferta de asesoría limita el número de facturas y otra habla de asientos. ¿Puedes comparar sus cuotas como si midieran lo mismo? Pide primero qué cuenta cada una y compruébalo con la misma muestra de tu actividad. El número destacado no explica por sí solo cuánto trabajo incluye.
La comparación necesita una respuesta comercial concreta: qué unidad se mide, durante qué período y qué sucede al superarla. No hay en este artículo una tarifa de mercado ni una equivalencia para transformar cualquier factura en un número fijo de asientos.
Pide que definan la unidad de la oferta
Si el presupuesto dice «documentos», pregunta qué documentos. Puede estar refiriéndose a lo que envías, a facturas revisadas o a otro criterio que debe aclarar quien ofrece el servicio. No elijas una interpretación porque sea la que hace parecer más amplia la cuota.
Confirma también qué trabajo acompaña a esa unidad: recibir un archivo, registrar sus datos, revisar el tratamiento o conciliar el pago son tareas que conviene identificar. El volumen incluido y las prestaciones incluidas deben poder leerse juntos.
Identifica la factura antes de contar archivos
El Reglamento de facturación incluye número y, en su caso, serie, fecha e identificación del expedidor entre los datos de la factura. Esos elementos ayudan a contrastar qué documento tienes delante.
Compara emisor, fecha, serie y número cuando aparezcan una descarga, un escaneo y un archivo reenviado. Comprueba si son copias del mismo documento o facturas diferentes. No uses solo el nombre del PDF: dos archivos pueden tener nombres distintos y corresponder al mismo documento.
Después pregunta cómo trata la oferta esa situación. Identificar una copia te permite explicar la muestra, pero no sustituye la lectura de sus condiciones ni decide por sí solo cómo se resolverá una factura de honorarios discutida.
El asiento se refiere al registro de operaciones
En el ámbito de la contabilidad mercantil, el artículo 28 del Código de Comercio sitúa en el Libro Diario el registro de las operaciones de la empresa. Esa referencia ayuda a distinguir el trabajo contable del simple recuento de archivos recibidos.
No conviertas el nombre de un paquete en una regla contable. Pide qué registros incluye el proveedor cuando utiliza «asientos»: facturas, pagos, movimientos bancarios, ajustes u otros trabajos definidos en su propuesta. Tampoco presupongas que un servicio fiscal para autónomos y una contabilidad mercantil tienen el mismo alcance.
Puedes aclarar con Alexis qué documentos y registros está midiendo tu propuesta de asesoría antes de comparar únicamente el importe mensual.
Prueba las dos ofertas con la misma muestra
En este supuesto ilustrativo, un negocio entrega una factura de varias páginas, una copia de ese mismo documento y el justificante de un pago parcial. Una propuesta habla de facturas incluidas; la otra, de asientos.
El razonamiento consiste en dar a ambas asesorías la misma muestra y pedir que expliquen cuántas unidades consumiría en su oferta y por qué. La respuesta debe permitir reconocer qué archivos son copias y qué trabajo adicional representa el pago, sin deducirlo de una etiqueta.
El resultado es una comparación del trabajo y del volumen realmente incluidos, en vez de una conversión inventada entre facturas, archivos y asientos. El supuesto no fija cantidades ni precios y no declara correcta la interpretación de un contrato que todavía no se ha leído.
Copias, rectificativas y bancos: aclara el contador
| Elemento de la muestra | Pregunta sobre el límite |
|---|---|
| Factura original | Qué unidad consume y qué revisión incluye |
| Copia del mismo documento | Cómo se identifica y trata una duplicidad de envío |
| Factura rectificativa distinta | Cómo entra en el contador y qué revisión necesita |
| Movimiento bancario | Si la conciliación está incluida y cómo se mide |
| Apunte contable | Qué criterio usa la oferta para contabilizar el volumen |
La tabla no impone una forma de cobrar. Sirve para que ambas respuestas puedan compararse. Si una partida queda sin definir, conserva la pregunta abierta en lugar de asumir que estará incluida sin límite.
Compara la cuota después de aclarar el alcance
Con la unidad definida, comprueba el período del límite, qué pasa con un mes de más actividad y cómo se comunica un trabajo adicional. Pide que identifiquen también entregables, consultas y tareas que seguirán a tu cargo. Una muestra de poco movimiento puede no representar tu mes de mayor carga.
Guarda las aclaraciones junto a la propuesta. Así puedes volver a la definición acordada cuando el negocio cambie o aparezca una diferencia en el volumen. Para identificar los documentos de la muestra tienes la guía de documentos y requisitos de facturación.
Si necesitas una propuesta concreta, puedes comparar con Alexis el alcance de la asesoría usando la misma muestra de tu actividad, con los límites escritos y las tareas que esperas recibir.


