¿Tu proyecto de I+D empezó un año y continúa en el siguiente? Mantén el hilo técnico del proyecto, pero separa qué trabajos y costes corresponden a cada ejercicio. Un presupuesto plurianual no acredita que todo su importe se haya ejecutado en el año de la firma ni que deba trasladarse completo al último año.
Esta separación ayuda a la empresa, al centro tecnológico y a quien estudia financiar el trabajo. Permite distinguir lo realizado de lo previsto antes de analizar la deducción y las condiciones de una operación de financiación.
Un solo proyecto puede tener fases en ejercicios diferentes
Comienza por una descripción común del desarrollo y después identifica sus fases: qué se intentó resolver, qué pruebas se hicieron y qué resultado tuvo cada etapa. Si cambió el diseño entre ejercicios, explica la transición en lugar de presentar dos memorias que describan lo mismo como si se hubiera realizado dos veces.
El artículo 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades exige que los gastos de I+D estén directamente relacionados con las actividades, se apliquen efectivamente a ellas y consten individualizados por proyectos. La identificación del proyecto y la del ejercicio responden a comprobaciones complementarias.
No basta con agrupar todas las facturas bajo el mismo nombre comercial. Necesitas saber qué trabajo documenta cada una y qué parte de la actividad se ha realizado en el período que estás analizando.
Si cambia el nombre interno del proyecto, conserva la relación con sus fases anteriores para no duplicar trabajos.
Una fecha de pago no reparte el coste entre años
El principio contable de devengo registra los efectos económicos cuando ocurren y los imputa al ejercicio correspondiente, con independencia de su pago o cobro. Por eso, pagar un anticipo al centro tecnológico no demuestra por sí solo que todo el trabajo se haya ejecutado en ese momento.
Del mismo modo, recibir una factura después de terminar una fase requiere revisar cuándo se realizó el servicio y cómo debe reconocerse. No conviene utilizar la fecha que haga más cómodo el cálculo ni asignar automáticamente todo el documento al ejercicio de su descarga.
Si el contrato reúne varias fases, pide un detalle que permita relacionar entregas y costes. La parte no ejecutada debe poder distinguirse de la ya realizada sin atribuir a los hitos un avance que no se ha comprobado.
Compara cada fase con el coste realmente ejecutado
| Elemento | Qué conservar unido | Qué distinguir por período |
|---|---|---|
| Descripción técnica | Finalidad y continuidad del proyecto | Pruebas y resultados de cada fase |
| Contrato con el centro | Encargo y modificaciones | Entregas realizadas y pendientes |
| Costes | Vinculación al proyecto | Trabajo y recursos aplicados en cada ejercicio |
| Financiación | Condiciones acordadas | Aportaciones previstas y efectivas |
Si necesitas revisar el reparto anual, puedes comentar con Alexis qué fases de I+D quedan en cada ejercicio. Prepara el calendario técnico, las entregas y los costes identificados por período.
El financiador necesita distinguir ejecución y previsión
Supuesto ilustrativo: una empresa completa ensayos iniciales y mantiene para el ejercicio siguiente una validación adicional. El presupuesto global sigue siendo el mismo documento, pero no todo describe trabajo realizado. Una propuesta de financiación debe explicar qué parte está ejecutada y qué parte depende de actividades futuras.
Si hay materiales utilizados en ambas fases o personal que trabaja en otros proyectos, revisa la imputación real. Repetir la misma cifra en dos períodos o distribuirla por mitades sin justificación puede ocultar lo que ocurrió.
La continuidad técnica tampoco convierte automáticamente todos los costes en base de deducción. Deben comprobarse la actividad, los conceptos, las subvenciones y las demás condiciones del incentivo. Un informe sobre una fase no acredita por sí solo todo el trabajo de otro ejercicio.
Antes de cerrar el año, identifica las diferencias pendientes
Compara memoria, contabilidad y facturas. Si aparecen costes pendientes de aclaración, describe el concepto y la fase a los que podrían corresponder. Evita cerrar la propuesta financiera con un importe presentado como definitivo cuando todavía depende de esa comprobación.
La guía fiscal de la actividad empresarial aporta el contexto general. Para estudiar tu proyecto, plantea a Alexis cómo se reparten trabajo y financiación entre los dos ejercicios. Taxea puede revisar los costes y las condiciones que faltan antes de valorar el incentivo, sin prometer deducción ni rentabilidad.


