¿Has encontrado una cuota de gestoría que parece encajar, pero no sabes cuánto pagarás al cerrar el año? Pide por escrito qué incluye, qué se factura aparte y qué hecho activa cada coste. La mensualidad sola no permite comparar dos propuestas de asesoría.
Para revisar los servicios no incluidos en una gestoría, parte de tus necesidades reales: declaraciones, personal, consultas y gestiones extraordinarias. Después relaciona cada una con la oferta recibida. No des por incluido un trámite porque lo contrató otra empresa ni por excluido porque tenga un nombre parecido a un extra.
Describe tu negocio antes de comparar las cuotas
Prepara una relación breve de actividad, operaciones, trabajadores y tareas que necesitas delegar. Indica también si hay documentación pendiente de otros periodos o un cambio de asesoría que deba organizarse.
No necesitas adivinar todos los acontecimientos del año. Sí debes distinguir lo recurrente de lo que ya sabes que va a ocurrir: contratar personal, presentar una declaración anual concreta o actualizar datos del negocio.
Si las ofertas parten de volúmenes o servicios diferentes, pide una propuesta con el mismo supuesto de trabajo. Comparar una cuota para una actividad sin plantilla con otra que incluye nóminas no explica cuál resulta más conveniente para tu empresa.
Comprueba qué entregables incluye cada servicio
Una expresión como gestión fiscal puede dejar preguntas abiertas. Pide que se identifiquen las actuaciones incluidas, quién prepara los datos, quién presenta y qué justificante recibes.
Comprueba si revisión de documentos, respuesta a consultas y presentación de declaraciones forman parte del mismo servicio. No presupongas que contratar una herramienta informática implica que alguien revise todas las operaciones introducidas.
El artículo 1091 del Código Civil establece que las obligaciones nacidas de los contratos deben cumplirse conforme a ellos. Para revisar el alcance de la relación necesitas el contrato y sus condiciones, no una lista universal de lo que todas las gestorías deben incluir en su cuota.
Pide precio o criterio de cálculo para los trabajos extraordinarios
Pregunta qué ocurre con un requerimiento, una corrección de ejercicios anteriores o una gestión no prevista. No afirmes que siempre se cobran aparte: comprueba lo pactado en la propuesta concreta.
Para cada extra, pide alcance, precio o forma de determinarlo y cómo se autoriza antes de ejecutarlo. Una tarifa por actuación y otra por tiempo necesitan supuestos comparables para presupuestarlas.
Imagina dos propuestas con la misma mensualidad. Es un ejemplo ilustrativo. Una incluye una declaración anual que la otra presupuesta separadamente. La comparación necesita incorporar esa diferencia si tú requieres el servicio; no permite concluir que una oferta es peor sin leer el resto.
Incluye herramientas, atención y entrega de documentación
Comprueba si la cuota contiene acceso a software, licencias o integraciones que necesitas y quién conserva los datos. Pregunta qué puedes descargar y en qué formato cuando termine la relación.
Revisa los canales de consulta y la forma de atender una urgencia. No des por garantizada una respuesta inmediata si no figura en lo pactado, ni confundas acceso a una aplicación con disponibilidad de asesoramiento.
Consulta también qué documentación recibirás al cambiar de proveedor y si existen condiciones de permanencia, preaviso o trabajos de cierre presupuestados. Conocerlo antes ayuda a preparar una transición sin dejar periodos o justificantes sin localizar.
Puedes hablar con Alexis sobre los servicios que necesita tu actividad y pedir su alcance por escrito. Indica también las gestiones extraordinarias que ya prevés.
| Partida | Información para comparar ofertas |
|---|---|
| Cuota recurrente | Servicios, volumen y periodo incluidos |
| Trabajos conocidos aparte | Precio, alcance y fecha prevista |
| Incidencias | Criterio de presupuesto y autorización |
| Herramientas y salida | Licencias, acceso y entrega de archivos |
Construye dos presupuestos anuales que puedas comparar
Calcula un escenario con los servicios recurrentes contratados y añade las actuaciones conocidas que se presupuestan aparte. Separa la base del servicio y los impuestos de la factura cuando corresponda para comparar magnitudes iguales.
Prepara otro escenario con una incidencia razonable para tu negocio y su coste según la propuesta. No lo presentes como un gasto seguro: sirve para ver cómo cambia el presupuesto cuando necesitas ese trabajo.
Si un coste sigue sin precio ni criterio, déjalo identificado y pide aclaración. No lo rellenes con una tarifa encontrada en otra web. La comparación útil termina con alcance, coste conocido y condiciones pendientes, de modo que sepas qué estás contratando antes de decidir.
La guía fiscal de Taxea ayuda a identificar las obligaciones que conviene incluir en la conversación.
Si estás comparando asesorías, consulta con Alexis una propuesta ajustada a los servicios que necesitas. Revisa alcance y condiciones antes de contratar.


