El preaviso del tomador de un seguro de daños debe llegar por escrito con al menos un mes de antelación al final del periodo asegurado. ¿Puedes esperar al cargo y devolverlo para no renovar? Esa devolución no sustituye la comunicación de oposición a la prórroga. Busca el vencimiento en la póliza antes de decidir qué hacer con el recibo.
Esta guía trata la no renovación de un seguro de daños ordinario del negocio. No resuelve la terminación anticipada por una causa especial ni las reglas propias de un seguro de vida.
El mes se cuenta antes del final del periodo asegurado
El artículo 22 de la Ley de Contrato de Seguro permite oponerse a la prórroga mediante notificación escrita a la otra parte. Cuando se opone el tomador, exige al menos un mes de anticipación a la conclusión del periodo del seguro en curso; cuando lo hace la aseguradora, dos meses.
La referencia es el periodo asegurado que termina, no el día en que aparece un movimiento en tu cuenta. Comprueba la duración y las condiciones de prórroga en la póliza vigente. Un recibo fraccionado puede vencer dentro de un periodo que todavía continúa; no lo confundas con el final del contrato.
Si administras varias pólizas, anota cada vencimiento con su identificación. La renovación del local y la de unos equipos pueden tener fechas distintas aunque la compañía las cobre en la misma cuenta.
La notificación y el recibo producen actuaciones distintas
| Dato o actuación | Qué permite comprobar | Qué no demuestra |
|---|---|---|
| Periodo de la póliza | Cuándo concluye la cobertura contratada de ese periodo | Que ya hayas comunicado que no quieres prorrogarla |
| Notificación escrita de oposición | Qué decisión comunicaste, a quién y cuándo | Una cancelación anticipada por cualquier motivo |
| Devolución del recibo | Un movimiento o retroceso bancario | Que se haya efectuado el preaviso escrito del artículo 22 |
La ley regula el impago en su artículo 15 con consecuencias propias. No conviene utilizarlo como si fuera el procedimiento para comunicar una no renovación. Que el dinero vuelva a la cuenta no explica cómo queda la póliza ni sustituye la revisión con la aseguradora.
Conserva el texto de la comunicación, el medio empleado y la constancia de envío o recepción disponible. La comprobación útil es poder relacionar esa comunicación con la póliza concreta, en lugar de guardar únicamente una captura de la banca.
Comprueba quién contrata y qué condiciones cambian
Revisa el tomador que figura en el contrato y quién comunica la decisión en su nombre. El nombre comercial del negocio, la persona asegurada y la cuenta desde la que se paga no identifican necesariamente al mismo sujeto.
La póliza debe destacar las condiciones y plazos de oposición a la prórroga de cada parte, o su inoponibilidad, conforme al artículo 22. Léelos junto al periodo de vigencia. Si la documentación que tienes es solo una oferta, pide la póliza y los suplementos que expliquen la situación actual.
El mismo artículo exige que la aseguradora comunique al tomador cualquier modificación contractual con al menos dos meses de antelación al final del periodo en curso. Si existe una modificación, identifica qué se ha comunicado y cuándo; esta guía no determina el efecto de una controversia sobre ese cambio.
Revisa con Alexis el vencimiento y la comunicación pendiente de la póliza de tu negocio.
El cargo de enero puede corresponder a una renovación de diciembre
Supuesto ilustrativo: la póliza de daños de un negocio termina el 31 de diciembre y el siguiente recibo figura para el 5 de enero. La persona que administra la cuenta decide esperar al cargo para expresar que no quiere renovar.
Ese plan utiliza la fecha bancaria como si fuera el punto de partida del preaviso. Pero el mes de anticipación se relaciona con el final del periodo del seguro. Esperar a enero ya sitúa la decisión después de ese final, no un mes antes.
El resultado de revisar la póliza es adelantar la comprobación y preparar la notificación escrita con el margen correspondiente. El ejemplo no fija un último día concreto ni supone que una compañía haya aceptado una cancelación; muestra por qué conviene actuar sobre la vigencia del contrato y no esperar al movimiento del banco.
Si el preaviso ya pasó, averigua el estado real del contrato
Reúne la póliza, las comunicaciones y el recibo antes de explicar la incidencia. Si ya lo has devuelto, indícalo: cambia la información sobre el pago, aunque no pruebe por sí solo que el contrato haya terminado.
Pide a la aseguradora que aclare cómo figura la póliza y qué actuación procede. No describas como «cancelada» una situación que solo conoces por el saldo de tu cuenta. Si hay desacuerdo sobre cobertura, plazos o modificaciones, hace falta revisar el caso concreto.
Para el cierre económico, la guía de gastos de la actividad ayuda a situar primas y documentos. Una devolución bancaria y la imputación del gasto también deben relacionarse con la operación real. Ordena con Alexis la decisión de no renovar, sus justificantes y el efecto en los gastos del negocio.


