¿Facturas más que el mes anterior y aun así no cubres los gastos? Mirar solo las ventas puede esconder un margen demasiado pequeño. Para calcular el punto muerto de un negocio, separa los costes que mantiene durante el periodo de los que aumentan con cada venta.
En un modelo sencillo con una sola prestación, divide los costes fijos entre el margen por unidad: precio menos coste variable unitario. El resultado indica cuántas unidades necesitas vender para cubrir los costes incluidos en ese modelo. No demuestra que tengas clientes suficientes ni que el dinero entre a tiempo.
Decide qué actividad y qué periodo estás midiendo
Elige una unidad que puedas vender y medir de forma consistente: una sesión, un trabajo homogéneo o un producto. Si mezclas servicios con duraciones y costes distintos, calcula cada margen y estudia la combinación de ventas en lugar de tratarlos como si fueran iguales.
Fija también el periodo. Los costes de un mes deben compararse con las ventas de ese mes; combinar gastos anuales con una previsión mensual altera el resultado. Explica los criterios utilizados para distribuir costes que cubren varios periodos.
El artículo 25 del Código de Comercio exige una contabilidad ordenada y adecuada a la actividad, con seguimiento cronológico de las operaciones. Los registros sirven como punto de partida; la separación entre costes fijos y variables de este cálculo es un análisis de gestión.
Construye el margen con el precio que realmente cobras
Utiliza el precio después de los descuentos que esperas aplicar y separa los impuestos indirectos recuperables del cálculo de gestión. Si un impuesto o coste no se recupera, revisa cómo debe incorporarse a tu modelo. No mezcles importes con impuestos y sin ellos sin explicación.
Identifica materiales, comisiones u otros consumos que dependan de cada unidad. Un coste puede tener una parte fija y otra variable: sepáralas con un criterio razonable, en vez de clasificar toda la factura por comodidad.
Si el precio no supera el coste variable unitario, aumentar ese volumen no deja margen para cubrir la estructura en este modelo. Revisa el precio, el coste o el servicio antes de confiar en que vender más solucionará la pérdida.
Calcula un supuesto y comprueba que cuadra
Este ejemplo es ilustrativo, no corresponde a un cliente ni describe precios de mercado. Supongamos costes fijos mensuales de 2100 euros, un precio por servicio de 90 euros y un coste variable por servicio de 55 euros.
El margen unitario es 90 menos 55: 35 euros. Al dividir 2100 entre 35, el punto muerto resulta en 60 servicios al mes.
La comprobación permite detectar errores: 60 servicios generan 5400 euros de ventas y 3300 euros de coste variable. La diferencia es 2100 euros, que cubre exactamente los costes fijos incluidos. No queda resultado positivo en este supuesto.
Si el cociente no es entero y solo vendes unidades completas, necesitas la siguiente unidad completa para cubrir el coste. Conserva el cálculo sin redondear y explica el criterio; no redondees hacia abajo una necesidad de ventas.
| Comprobación del supuesto mensual | Operación | Resultado |
|---|---|---|
| Ventas | 60 × 90 | 5400 euros |
| Coste variable | 60 × 55 | 3300 euros |
| Contribución | 5400 − 3300 | 2100 euros |
| Saldo final del supuesto | 2100 − 2100 | 0 euros |
Comprueba si puedes vender y atender ese volumen
Relaciona las unidades necesarias con horas, capacidad del equipo y demanda contrastada. Si el volumen supera lo que puedes atender, el cálculo señala una limitación del modelo; no prueba que debas contratar sin estudiar el nuevo coste fijo.
Revisa también qué cambia al crecer. Otro local, una licencia adicional o un turno pueden elevar la estructura de golpe. El coste fijo lo es dentro de unas condiciones de actividad, no para cualquier tamaño del negocio.
Puedes trabajar con Alexis el margen y los costes del negocio para comparar el umbral con tu capacidad real. Lleva precios aplicados, consumos y gastos del periodo.
Usa el umbral para decidir sin confundirlo con caja
Prepara escenarios cambiando una hipótesis cada vez: precio, coste variable, estructura o mezcla de servicios. Así podrás entender qué mejora la situación y qué exige vender todavía más. Una rebaja de precio necesita recalcular el margen antes de valorar el volumen adicional.
Distingue resultado y tesorería. Puedes alcanzar el umbral y tener clientes pendientes de cobro, inversión que pagar o vencimientos de deuda. La devolución del principal de un préstamo y un gasto contable no se tratan igual en todos los análisis.
Especifica si has incluido amortización, remuneración por tu trabajo y costes financieros. Si quedan fuera, el resultado solo cubre el conjunto que has definido. Revisa después cuánto necesitas para sostener la actividad y la caja, sin llamar beneficio neto a una contribución parcial.
Actualiza el cálculo cuando cambien precios o costes y compara previsión con datos reales. Lo útil no es conservar una cifra fija de ventas mínimas, sino saber por qué el negocio se aleja o se acerca a cubrir su estructura.
La guía fiscal para el negocio ayuda a situar obligaciones que también necesitan previsión.
Si las ventas crecen y el resultado sigue ajustado, consulta con Alexis qué parte del precio se convierte en margen y qué estructura debe cubrir. Ese dato permite comparar cambios concretos.


