¿Te ofrecen entrar en un proyecto que ya lleva meses trabajando? Para valorar una inversión en un proyecto de I+D+i ya iniciado, pide una situación fechada que separe trabajo realizado, obligaciones pendientes y previsión hasta terminar. No decidas solo con la presentación utilizada al comienzo.
La revisión debe explicar qué financias ahora, qué evidencia existe de lo anterior y mediante qué estructura participas. El dinero aportado no convierte por sí solo todo el gasto pasado en una deducción aplicable por el inversor.
Fija qué información corresponde al momento de entrada
Escoge una fecha de corte y pide datos que puedan relacionarse con ella. Separa el informe sobre ejecución pasada de la estimación de los meses siguientes. Si la contabilidad y la memoria cierran en fechas distintas, deja visible la diferencia.
Comprueba quién preparó cada documento y qué versión sustituye. Una memoria reciente puede describir un plan antiguo; un archivo fechado hoy no prueba que sus cifras se hayan actualizado.
Identifica también hechos ocurridos después del corte que puedan cambiar la decisión: un proveedor que abandona, una prueba pendiente o una financiación que no se ha confirmado. Inclúyelos como información posterior, sin alterar la cronología.
Comprueba qué hitos se ejecutaron de verdad
Relaciona las tareas terminadas con entregables, resultados de pruebas y aceptación cuando corresponda. Distingue realizar un ensayo de obtener el resultado esperado. Una prueba fallida puede aportar conocimiento, pero necesita describirse con honestidad.
Imagina un proyecto que presenta su prototipo como terminado mientras sigue pendiente una prueba esencial de funcionamiento. Es un supuesto ilustrativo. El inversor debe poder conocer qué existe y qué incertidumbre continúa abierta antes de valorar su aportación.
No reconstruyas los hitos para que coincidan con el calendario comercial de inversión. Si una fase se desplazó o cambió, pide la explicación técnica y económica.
Separa coste incurrido, pagos y compromisos vivos
Revisa nóminas, servicios y materiales desde su relación con el trabajo. Distingue coste del período, factura recibida, importe pagado y compromiso de gasto futuro. Son datos relacionados, pero no intercambiables.
El artículo 35.1.b de la Ley del Impuesto sobre Sociedades exige que los gastos de I+D estén directamente relacionados con la actividad, se apliquen efectivamente y consten individualizados por proyectos.
Comprueba repartos entre proyectos y partidas que puedan estar duplicadas. Identifica ayudas y cambios de presupuesto. El coste histórico de la empresa no equivale necesariamente a la base del incentivo ni al dinero que falta para terminar.
Puedes revisar con Alexis la situación técnica y económica a la fecha de entrada antes de comprometer una inversión en el proyecto iniciado. Pide los documentos vigentes, no solo la presentación inicial.
| Momento | Qué debe poder explicarse |
|---|---|
| Antes de entrar | Trabajo y costes realmente ejecutados |
| Al entrar | Posición, fondos y obligaciones que se aceptan |
| Hasta el cierre | Tareas, caja y condiciones todavía pendientes |
Lee las obligaciones que asumirías desde ahora
Determina si vas a prestar, aportar como socio o participar mediante otra estructura. Revisa quién recibe los fondos, a qué se destinan, qué información recibirás y qué ocurre si no se alcanza el siguiente hito.
La posición del inversor requiere analizar sus propios contratos y su situación fiscal. Una simulación de otra persona o una afirmación genérica sobre cuota positiva no acredita tu derecho a aplicar el mismo resultado.
Si se plantea utilizar una agrupación, incorpora a la revisión su estructura, acuerdos y responsabilidades. La deducción por I+D+i no sustituye el análisis de las obligaciones que se aceptan al participar.
Decide con un presupuesto restante y escenarios explicados
Pide una previsión de trabajo y caja desde la entrada hasta el cierre. Debe separar recursos disponibles, aportaciones comprometidas y financiación todavía buscada. Comprueba quién cubre una necesidad adicional si aumenta el coste.
El artículo 35.4 contempla distintos mecanismos para la aplicación e interpretación del incentivo, incluidos informe motivado, consultas y acuerdos previos de valoración. Examina qué documentación tiene el proyecto y a qué actividad, alcance y período se refiere.
Un informe favorable de una fase no debe presentarse como prueba de trabajos que aún no se han ejecutado. La información técnica y económica posterior necesita su seguimiento propio.
Deja por escrito qué condiciones quedan abiertas para tu decisión: documentación, acuerdos o pruebas pendientes. Es posible estudiar un proyecto con incertidumbre; lo que no debe hacerse es convertir esa incertidumbre en resultado garantizado.
La guía fiscal de Taxea sitúa el proyecto junto a otras obligaciones del negocio.
Para revisar una oportunidad ya en marcha, consulta con Alexis qué queda acreditado a la fecha de entrada y qué depende todavía de la ejecución. El análisis debe distinguir pasado, compromiso y previsión.


