Programar por encargo y comercializar una aplicación propia pueden requerir clasificaciones distintas en el IAE. Antes de escoger un código, describe qué vendes: tu trabajo profesional para un cliente, un producto de software o varios servicios combinados.
¿Has empezado haciendo desarrollos a medida y ahora cobras suscripciones por una herramienta propia? Ese cambio merece revisar las actividades comunicadas. No basta con que en ambos casos trabajes delante de un ordenador.
Un encargo de programación se describe por el servicio prestado
Las Tarifas del IAE incluyen el grupo 763, de programadores y analistas de informática, dentro de la sección profesional. Esa referencia puede resultar pertinente cuando una persona desarrolla su trabajo profesional en esas funciones.
Sin embargo, no convierte cualquier negocio relacionado con software en la misma actividad. Hay que revisar quién presta el servicio, cómo se organiza y qué recibe el cliente. Una empresa que comercializa productos o una actividad con prestaciones diferentes puede requerir otra clasificación.
Redacta una descripción sencilla del encargo: desarrollar una función concreta, mantener una aplicación del cliente o analizar un sistema. Esa explicación ayuda más que una lista de lenguajes de programación que no aclara cómo ganas el ingreso.
Vender acceso a un producto propio añade otra pregunta
Cuando comercializas una aplicación propia, el cliente puede estar pagando una licencia, una suscripción o un servicio que incorpora software. Debes identificar el contenido real del contrato, sin concluir que cualquier acceso en línea equivale a lo mismo.
Las tarifas distinguen diversas actividades empresariales relacionadas con servicios informáticos y otros productos. La rúbrica concreta debe contrastarse con lo que ofreces y con las notas aplicables. No uses el código profesional de otro desarrollador como respuesta automática.
El IAE tampoco determina por sí solo el tratamiento de los derechos del software, los impuestos indirectos o las ventas a clientes situados fuera de España. Este artículo se centra en describir y clasificar la actividad; esas otras cuestiones necesitan su propia revisión.
Alexis puede distinguir tus servicios por encargo de la oferta de software propio. Prepara contratos, condiciones de acceso y ejemplos de factura. Describir con Alexis mis servicios y producto de software
Si mantienes las dos líneas, no escondas una dentro de la otra
Puede que sigas realizando desarrollos por encargo mientras comercializas tu aplicación. En ese caso, prepara una descripción de ambas líneas y comprueba las actividades que necesitas comunicar.
Separa también los conceptos de las facturas. “Servicios informáticos” puede resultar demasiado amplio si necesitas distinguir un desarrollo a medida, mantenimiento y acceso a un producto. Una descripción clara ayuda al cliente y facilita revisar la clasificación.
No necesitas inventar dos negocios separados si la realidad no lo exige. Lo que necesitas es que la información censal recoja las actividades que realizas y que puedas explicar qué operación corresponde a cada ingreso.
| Línea de ingresos de software | Datos que aclaran la actividad |
|---|---|
| Desarrollo a medida para un cliente | Trabajo realizado y resultado contratado |
| Acceso a una aplicación propia | Licencia, suscripción y servicios incluidos |
| Encargos y producto propio simultáneos | Descripción y conceptos de facturación de cada línea |
Un ejemplo: de trabajos para clientes a una herramienta por suscripción
Supongamos, como ejemplo ilustrativo, que un programador trabaja por proyectos para pequeñas empresas. Después crea una herramienta que varios clientes utilizan mediante una suscripción. Sigue haciendo encargos, pero ahora existe además una oferta propia con condiciones de uso comunes.
La revisión comienza por los contratos y las funciones del producto. ¿Se entrega un desarrollo específico a cada cliente? ¿Se concede acceso a una herramienta mantenida por el profesional? ¿Se incluyen asistencia, alojamiento o servicios adicionales?
Esas respuestas permiten valorar la clasificación, sin decidirla solo por el método de cobro. Cobrar todos los meses no convierte por sí solo un servicio en una licencia, igual que cobrar una vez no demuestra que se haya vendido el producto completo.
Qué llevar a la revisión de tu alta
- Una descripción del trabajo por encargo.
- Las condiciones de venta o acceso a la aplicación propia.
- Los servicios incluidos y los que se contratan aparte.
- Ejemplos de conceptos de facturación de cada línea.
- La actividad que figura en tu alta actual.
La guía relacionada con esta actividad explica el marco del alta y de sus modificaciones. Comprueba además que no estás confundiendo IAE y CNAE: son clasificaciones diferentes y una correspondencia encontrada en internet no sustituye la elección de la rúbrica aplicable.
Antes de lanzar el nuevo producto, revisa el cambio de actividad junto con sus condiciones de contratación. Así podrás empezar a facturarlo con una descripción coherente y sin depender de un código que solo reflejaba tus primeros encargos.
Revisaremos el alta actual y las actividades del nuevo producto sin asignar una rúbrica solo por cobrar suscripciones. Lleva funciones, organización y condiciones comerciales. Revisar con Alexis el alta de mi aplicación propia


