¿Vas a comprar un ordenador para tu actividad como autónomo y cuentas con deducir toda la compra este trimestre? Antes de hacer ese cálculo, revisa su afectación al negocio y si debe registrarse como inversión amortizable. Pagar el equipo y poder deducirlo en el mismo momento son cosas distintas.
La marca y el precio no bastan para decidir. Importan el uso real, la factura, el régimen de tu actividad y las reglas de amortización o los incentivos que puedan aplicarse a tu caso.
Comprueba para qué se utiliza el ordenador
Describe qué trabajos realizas con él y quién lo utiliza. Un equipo para editar los encargos del negocio puede tener una función profesional clara; un ordenador familiar no pasa a ser empresarial solo porque alguna vez abras una factura.
El artículo 29 de la Ley del IRPF regula los elementos afectos a la actividad y excluye la afectación parcial de elementos indivisibles.
Por eso no conviene elegir una proporción de gasto por intuición. Revisa la situación completa y cómo puedes explicar el destino del equipo.
Si también lo usas personalmente, revisa las condiciones
El artículo 22 del Reglamento del IRPF contempla el uso privado accesorio y notoriamente irrelevante de determinados bienes, con las condiciones y exclusiones que establece.
No equipares esa previsión a cualquier uso mixto. El reglamento se refiere al uso personal en días u horas inhábiles durante los que se interrumpe el ejercicio de la actividad. Hay que estudiar si tus hechos encajan en ese supuesto.
Imagina un profesional que utiliza su portátil para los encargos y lo lleva a casa. Ese traslado no decide por sí solo el tratamiento: interesa saber para qué lo utiliza allí y qué relación tiene con el negocio. Es un supuesto ilustrativo.
Distingue el desembolso de la amortización
Si el ordenador se registra como inmovilizado, la compra no se trata simplemente como otro servicio corriente del trimestre. Se revisa la amortización que corresponde, sin perjuicio de los regímenes e incentivos aplicables.
El Plan General de Contabilidad establece una amortización sistemática y racional según la vida útil y el valor residual, considerando también la obsolescencia técnica o comercial.
Las reglas fiscales y las tablas aplicables deben revisarse para tu régimen. No elijas un porcentaje porque otro autónomo lo haya utilizado ni deduzcas todo por el hecho de haber pagado de una vez.
Si compras a plazos, distingue asimismo coste del equipo, financiación y calendario de pagos. La cuota bancaria no determina por sí sola el importe de amortización.
| Duda | Qué cambia la revisión |
|---|---|
| Uso profesional | Destino real y posible uso privado |
| Deducción del periodo | Inmovilizado, amortización y régimen aplicable |
| Compra financiada | Coste, intereses y pagos separados |
| Equipo con servicios | Conceptos incluidos y sus condiciones |
Revisa qué incluye la factura
Identifica el equipo, el titular y los conceptos adquiridos. Puede haber accesorios, instalación, mantenimiento o licencias con condiciones diferentes. Una oferta comercial conjunta no demuestra que todo deba registrarse del mismo modo.
La AEAT exige para la deducibilidad de gastos en estimación directa vinculación con la actividad, justificación y registro en los libros que correspondan.
Conserva la factura y la información que permite reconocer el equipo. Si tienes un presupuesto y una factura final, registra la operación real y evita duplicar ambos documentos como si fueran dos compras.
Puedes revisar con Alexis cómo documentar el uso y registrar la compra del ordenador. Lleva la factura y explica tu actividad y el destino del equipo.
Estudia el IVA por separado del IRPF
Que un coste tenga relación con el negocio no resuelve automáticamente la deducción de la cuota del impuesto. Comprueba el territorio, la actividad que realizas, la factura y las reglas aplicables a la operación.
Si trabajas en Canarias, no traslades sin más una explicación del IVA al IGIC. Identifica qué impuesto aparece en la compra y por qué. Si la factura no corresponde a la operación, acláralo con el proveedor antes de tratarla como un documento válido para la deducción.
Conserva el historial cuando lo renueves
Guarda la fecha de incorporación y los datos necesarios para seguir el tratamiento del equipo. Si después lo vendes, lo entregas al comprar otro o dejas de utilizarlo en la actividad, revisa esa operación por separado.
La factura del equipo nuevo no explica por sí sola qué ocurrió con el anterior. Identifica ambas operaciones para no perder una posible contraprestación ni mantener información de un bien que ya no utilizas.
Antes de comprar, compara también lo que necesitas para trabajar y el coste total asumible. Una posible ventaja fiscal no convierte una configuración innecesaria en una compra rentable.
La guía de gastos del autónomo explica los requisitos generales de los costes de la actividad.
Si quieres saber cómo tratar tu compra, consulta con Alexis la afectación y la amortización del equipo antes de dar por deducible el pago completo.
Fuentes oficiales
- BOE-A-2006-20764 Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio.
- BOE-A-2007-6820 Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y se modifica el Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero.
- BOE-A-2007-19884 Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad.
- Agencia Tributaria: 1. Requisitos para considerar un gasto como deducible


