Desarrollar un muestrario y fabricar mercancía para venderla no son la misma actividad. La deducción por innovación tecnológica contempla determinados muestrarios, incluidos los textiles y de calzado, pero eso no convierte todo el presupuesto de una colección en gasto apto.
¿Puedes incluir diseño, fabricación y campaña comercial bajo una sola partida de «nueva colección»? Antes de valorar el incentivo, separa qué trabajo se ha hecho en cada fase y qué coste tiene.
El muestrario y la mercancía para vender son cosas distintas
La LIS incluye la elaboración de muestrarios textiles, de calzado y de otras industrias enumeradas dentro de los conceptos previstos para la base de innovación tecnológica. La mención tiene un alcance específico y debe leerse junto con la definición y las exclusiones del artículo 35.
La AEAT explica la innovación tecnológica por referencia al avance tecnológico en nuevos productos o procesos o en mejoras sustanciales. La novedad comercial de una colección no sustituye esa comprobación del contenido de la actividad.
La diferencia importa cuando el presupuesto utiliza nombres amplios. «Diseño y lanzamiento» puede reunir trabajos de naturaleza distinta. Antes de preguntar qué porcentaje se aplica, identifica qué parte corresponde al desarrollo del muestrario y qué parte a producir o vender la colección.
Al describir la actividad, la ley incluye esos muestrarios con la condición de que no puedan convertirse o utilizarse para aplicaciones industriales o explotación comercial. Hay que revisar su función real dentro del desarrollo.
Qué fases del desarrollo debes describir
Explica qué se ha concebido, qué pruebas o soportes se han elaborado y qué resultado se utiliza como muestrario. Si participaron diseñadores, técnicos y talleres, relaciona sus trabajos con las fases correspondientes. No basta con una lista de proveedores sin indicar qué aportó cada uno.
| Fase | Qué debes identificar | Qué no conviene mezclar |
|---|---|---|
| Desarrollo del muestrario | Concepción, elaboración y trabajo técnico realizado | Unidades fabricadas para vender |
| Producción en serie | Fabricación comercial de la colección | Suponer que continúa el muestrario sin distinción |
| Promoción y distribución | Acciones para comercializar el producto | Incluirlas como diseño técnico por compartir proyecto |
Imagina una empresa de calzado que prepara el muestrario, encarga después unidades para clientes y organiza una sesión de fotografías comerciales. Aunque todo pertenezca a la misma temporada, los trabajos responden a finalidades distintas. El análisis debe reconocer esas diferencias antes de sumar costes.
Revisar con Alexis el desarrollo y los costes de tu muestrario
Los gastos comerciales no se convierten en diseño técnico
El artículo 35.3 excluye determinadas actividades de producción industrial, provisión de servicios y distribución de bienes y servicios, así como cambios rutinarios y otras actuaciones que describe. Compartir fecha o presupuesto con el muestrario no elimina esas exclusiones.
Lee las facturas y contratos según el trabajo que describen. Si una empresa entrega fotografías para vender la colección, no cambies su nombre a «desarrollo» para hacerla encajar. Si un taller realizó varias tareas, pide el detalle que permita distinguirlas sin atribuir a todas el mismo tratamiento.
También conviene separar las muestras de las unidades comerciales. La palabra «muestra» puede utilizarse coloquialmente para productos que se entregan o venden con fines distintos. El análisis fiscal necesita entender qué se ha elaborado y cómo se utiliza realmente.
Cómo presentar la colección para una valoración fiscal
Los gastos de innovación deben estar directamente relacionados con las actividades, aplicarse efectivamente a ellas y aparecer individualizados por proyectos. Esa exigencia permite orientar la preparación del detalle de costes.
Reúne una descripción de las fases y relaciona cada coste con el trabajo realizado. Señala lo que todavía no está ejecutado y las partidas que requieren aclaración. Es mejor reconocer una diferencia que presentar como base fiscal todo el presupuesto comercial.
Si buscas financiación, utiliza la misma separación al hablar con posibles financiadores. El volumen de la colección no equivale al importe apto para el incentivo, ni este supone una rentabilidad asegurada. Primero debe valorarse la actividad y después la estructura que se propone.
Nuestra guía relacionada con esta actividad ayuda a situar el desarrollo dentro del proyecto. Para avanzar, distingue muestrario, producción y venta y prepara costes que permitan reconocer cada fase. Consultar con Alexis la preparación fiscal de tu colección innovadora


