Supuesto ilustrativo: una empresa compra material para varias pruebas de I+D y solo realiza la primera. ¿Puede describir todo el pedido como consumido? Debe separar la compra, lo utilizado y el remanente del almacén. El nombre del proyecto en la factura no demuestra que todo se haya aplicado ya a esa actividad.
La distinción importa cuando preparas los costes del ejercicio o presentas una propuesta de financiación. Un inversor necesita conocer qué se ha ejecutado; un pedido completo y un consumo real pueden ser cantidades diferentes.
La compra explica la entrada, no todo el uso posterior
Empieza por el albarán y la factura del material. Comprueba qué llegó, cuándo se recibió y a quién pertenece. Después contrasta qué parte salió para una prueba, cuál continúa disponible y si hubo devoluciones o incidencias.
El Plan General de Contabilidad regula la valoración de las existencias por su coste de adquisición o producción. Una compra de existencias no debe confundirse sin más con la constatación de que todo ese material se ha consumido en un trabajo concreto.
También hay que diferenciar materiales consumibles de bienes que pueden constituir inmovilizado. No utilices un único tratamiento porque todos los elementos se compraran al mismo proveedor o se incluyeran en un presupuesto de laboratorio.
El coste de I+D necesita una aplicación efectiva
El artículo 35 de la LIS vincula los gastos de I+D a actividades con las que estén directamente relacionados, a su aplicación efectiva y a su individualización por proyectos. Esa exigencia explica por qué conviene seguir el material desde su adquisición hasta el trabajo realizado.
Si se utiliza en varios proyectos, identifica el consumo correspondiente a cada uno. No atribuyas el total a la primera prueba solo porque fue la que motivó el pedido inicial. Si una parte se destina a otros usos, debe quedar diferenciada.
La comprobación no consiste en imponer una hoja de almacén idéntica a cualquier empresa. Consiste en poder explicar con datos fiables qué recursos se utilizaron realmente y evitar que el mismo material figure como consumido dos veces.
Si estás preparando costes para financiar el desarrollo, puedes revisar con Alexis qué material de I+D se ha utilizado y cuál permanece disponible. Prepara la compra, las salidas y las pruebas a las que se asignó.
Distingue consumo, remanente y material recuperable
| Situación | Qué comprobar | Cómo explicarla en el proyecto |
|---|---|---|
| Utilizado en una prueba | Cantidad, fecha y trabajo | Relacionarlo con esa actividad |
| Sin utilizar en almacén | Existencia y disponibilidad | Distinguirlo del consumo ejecutado |
| Reutilizable en otra fase | Estado y destino posterior | Evitar duplicar su imputación |
| Devuelto al proveedor | Salida y documentación de la devolución | Actualizar el coste que siga vigente |
Supuesto ilustrativo: una empresa compra material para varias pruebas y realiza únicamente la primera. La factura acredita la compra completa, pero para explicar el trabajo del período debe distinguir lo empleado en esa prueba de lo que permanece en el almacén para las siguientes.
Si la prueba deja piezas o materiales aprovechables, identifica su estado. No los describas como destruidos si todavía pueden usarse ni vuelvas a cargarlos como una adquisición nueva al cambiar de fase.
La información del centro tecnológico debe ser compatible
Cuando interviene un centro tecnológico, aclara si el material lo aporta la empresa o está incluido en el servicio contratado. También quién conserva el remanente y qué detalle de uso facilita el centro. La factura del servicio debe poder interpretarse con ese acuerdo.
Si ambas partes incluyen el mismo material en sus relaciones de costes, revisa la duplicidad antes de utilizar la cifra en una propuesta. Compartir una denominación de proyecto no permite sumar todas las relaciones recibidas sin conciliarlas.
Presenta al financiador el estado real del coste
Antes de cerrar el importe, diferencia lo adquirido, lo ejecutado y lo previsto. La revisión de la deducción y de la financiación exige más condiciones que el movimiento de almacén; esta separación no garantiza que un concepto sea elegible.
La guía fiscal empresarial sitúa el marco general. Si necesitas concretar el proyecto, explica a Alexis qué parte del material quieres incluir en los costes de I+D. Taxea puede contrastar consumo, remanentes y documentación con la propuesta financiera, sin convertir una compra pendiente de uso en un coste ejecutado por defecto.


