El diseño industrial puede formar parte de la base de la deducción por innovación tecnológica, pero no basta con llamar «diseño» a una factura. ¿El trabajo define una solución técnica para el producto o se limita a cambiar su presentación?
La Ley del Impuesto sobre Sociedades incluye el diseño industrial y la ingeniería de procesos de producción entre los conceptos previstos. Para estudiar un proyecto necesitas describir el avance, identificar los trabajos realizados y separar sus costes. Una mejora comercial o estética no debe darse por equivalente a una innovación tecnológica.
La pregunta empieza por el producto que quieres obtener
Describe qué problema técnico se intenta resolver y qué cambia respecto a lo que ya existía. No empieces aplicando un porcentaje al presupuesto del proveedor. Primero necesitas saber si la actividad encaja en el supuesto y qué parte del encargo pertenece a él.
Un proyecto puede mezclar trabajo técnico, presentación comercial y ajustes rutinarios. Que todo se contrate con el mismo estudio no convierte cada tarea en elegible. El presupuesto debe permitir entenderlas por separado.
Si participa un centro tecnológico, una ingeniería o un equipo propio, pide que la descripción refleje el trabajo efectivo de cada uno. El tipo de proveedor ayuda a localizar documentación, pero no decide por sí solo la naturaleza fiscal de la actividad.
La norma identifica qué entiende por diseño industrial en este contexto
El artículo 35.2.b incluye la concepción y elaboración de planos, dibujos y soportes que definen elementos descriptivos, especificaciones técnicas y características de funcionamiento necesarias para fabricar, probar, instalar y utilizar un producto.
Esta referencia permite orientar la revisión hacia los resultados técnicos del encargo. Busca qué documentos se generaron, qué decisiones recogen y cómo se utilizan en el producto o proceso. Una carpeta titulada «innovación» no responde a esas preguntas.
| Tarea o resultado | Pregunta para su revisión |
|---|---|
| Especificaciones y planos técnicos | ¿Qué características de funcionamiento definen? |
| Pruebas del producto | ¿Qué cambio o solución permiten comprobar? |
| Presentación comercial | ¿Es solo comunicación o existe un trabajo técnico distinto? |
| Ajustes habituales | ¿Son cambios rutinarios que deben separarse del avance? |
La tabla sirve para preparar la revisión, no para admitir automáticamente un coste. El encaje depende del contenido del trabajo y de las condiciones de la deducción aplicable.
Los gastos tienen que poder seguirse dentro del proyecto
La ley exige que los gastos estén directamente relacionados con las actividades, se apliquen efectivamente a ellas y consten individualizados por proyectos. La AEAT reproduce estas condiciones en su explicación de la base de innovación tecnológica.
Relaciona cada coste con el trabajo que lo genera. Si una factura reúne diseño técnico y otros servicios, solicita un desglose que responda a lo realmente realizado. No construyas un reparto fiscal solo a partir de lo que te gustaría incluir.
Conserva también las entregas, revisiones y aceptación de los trabajos. El presupuesto explica lo previsto; las pruebas de ejecución permiten conocer qué se hizo finalmente. Ambos pueden diferir si el proyecto cambió durante su desarrollo.
Un cambio de aspecto y un cambio de funcionamiento plantean preguntas distintas
Imagina, como ejemplo ilustrativo, una empresa que revisa la carcasa de un equipo. Una parte del encargo cambia colores y presentación; otra define una solución técnica que debe probarse para modificar su funcionamiento.
No se puede concluir el tratamiento mirando solo el nombre del producto. Hay que describir ambas partes, comprobar el posible avance tecnológico y estudiar los costes de cada trabajo. Tampoco se presume que todo el segundo bloque encaje por contener planos.
Esta separación ayuda a preparar la documentación técnica y económica sin inflar el alcance del proyecto. También permite descartar pronto tareas que no responden al supuesto que se pretende analizar.
Qué revisar antes de utilizar el incentivo en una decisión financiera
Reúne la descripción del avance, los trabajos ejecutados, sus soportes y el desglose de costes. Añade la información sobre ayudas y sobre el lugar de realización de las actividades para revisar las demás condiciones legales.
Si el análisis forma parte de una financiación de I+D+i o de una estructura mediante AIE, no conviertas un presupuesto de diseño en una deducción ya acreditada. La operación financiera necesita partir de actividades y costes reales, además de sus contratos y riesgos propios.
La guía de gastos de la actividad ofrece el contexto de registro. El régimen explicado aquí es el general del Impuesto sobre Sociedades; no calcula particularidades territoriales ni garantiza un resultado por la sola existencia del proyecto.


