Pagar el hosting de un cliente no te convierte automáticamente en titular de su dominio. ¿Quién controla cada servicio y quién debe renovarlo? El dominio y hosting de un desarrollador web autónomo deben relacionarse con el proyecto, pero también con sus titulares, contratos y periodos propios.
Separa registro del dominio, DNS y alojamiento. Después comprueba quién recibe las facturas, qué servicio has contratado con el cliente y cómo se entregarán las cuentas al terminar. El acceso al panel no responde por sí solo a esas preguntas.
Crea un inventario por dominio y entorno
Registra dominio, registrador, titular, contactos, fecha de alta y vencimiento. Añade producción, pruebas y correo solo cuando existan. No copies contraseñas al inventario; referencia el gestor seguro y limita los datos personales.
Relaciona cada dominio con proyecto, cliente y contrato. Un subdominio técnico puede servir a varios entornos, mientras un dominio del cliente puede estar administrado temporalmente por el desarrollador. Documenta la diferencia.
Separa dominio, DNS y alojamiento
Anota quién controla la zona DNS, dónde se aloja la web y qué cuenta factura cada servicio. No des por hecho que registrador y hosting son la misma empresa ni que un cambio de nameservers transfiere titularidad.
Guarda plan, recursos, periodo, copias y soporte contratados. Si el paquete contiene varios proyectos, identifica la asignación operativa sin inventar un reparto fiscal. Conserva métricas de uso cuando ayuden a justificar capacidad.
| Elemento | Pregunta | Evidencia |
|---|---|---|
| Dominio | Nombre, titular y vencimiento | Registro y contrato |
| Hosting | Plan y periodo | Panel y factura |
| Proyecto | Web o entorno asociado | Orden de trabajo |
| Accesos | Responsable y permisos | Inventario seguro |
| Renovación | Decisión y coste | Aviso y aprobación |
Conecta factura y uso profesional
Verifica destinatario, concepto, periodo, moneda y pago. La AEAT exige vinculación con la actividad, registro, imputación correcta y justificación para considerar deducible un gasto. El panel técnico aporta contexto, pero no sustituye la factura ni la revisión del uso.
Distingue infraestructura propia, coste repercutido al cliente y servicio contratado en su nombre. No llames suplido a cualquier reembolso. Cuando la titularidad o el tratamiento contractual sea dudoso, detén la conclusión y revisa documentos.
Consultar con Alexis cómo separar costes propios y servicios facturados al cliente.
Controla renovaciones y bajas
Programa avisos con responsable y decisión. Conserva aceptación del cliente cuando el coste o la continuidad dependan de él. No renueves automáticamente un dominio abandonado ni dejes caducar uno activo por una referencia incompleta.
Al cancelar, guarda exportación, transferencia, fecha y cierre de facturación. Separa baja de hosting y traslado de dominio. Mantén un registro de accesos revocados sin publicar secretos.
Documenta incidencias técnicas y económicas
Si hay caída, cargo duplicado, migración o cambio de plan, enlaza ticket, periodo afectado, abono y resolución. No conviertas una compensación comercial en un ingreso o gasto distinto sin revisar el documento emitido.
Relaciona restauraciones y ampliaciones con el proyecto que las necesitó. Una incidencia puede justificar el cambio de plan, pero no demuestra por sí sola que todo el servicio se dedicó a la actividad.
Ejemplo hipotético y cierre
Un desarrollador administra el dominio del cliente y aloja una copia de pruebas en su cuenta. El inventario separa titularidad, DNS, producción, pruebas, facturas y autorización de renovación. Al terminar, transfiere acceso y conserva acta sin guardar credenciales visibles.
La revisión final comprueba contrato, inventario, periodos, factura, pago, proyecto, renovaciones, bajas y accesos. Dominio, alojamiento y administración quedan identificados, aunque los gestione la misma persona.
Entrega técnica al cerrar un proyecto web
Prepara un inventario de salida que identifique dominio, registrador, zona DNS, proveedor de alojamiento, certificados, copias, repositorios y cuentas de correo relacionadas con el proyecto. Para cada elemento indica el titular documental, el administrador actual, la fecha de renovación y la acción acordada. La entrega no debe incluir contraseñas en texto abierto: registra el canal seguro usado, quién recibió el acceso y cuándo confirmó la recepción.
Comprueba después que la facturación y el inventario describen el mismo periodo. Un hosting anual puede seguir activo tras terminar el desarrollo, mientras un entorno temporal puede cerrarse antes. Documenta prórrogas, migraciones y costes autorizados por el cliente. Si el contrato no aclara propiedad o continuidad, conserva la duda y pide una decisión expresa antes de transferir, cancelar o renovar recursos.
Si el cliente se marcha pero el hosting sigue contratado
Comprueba qué quiere trasladar y qué debe continuar. Al documentar dominios de clientes, distingue transferir el registro de mover los archivos de la web o cambiar el correo. La cancelación de un producto puede afectar a otro servicio incluido en el mismo paquete; revisa sus condiciones y el contenido que hay que conservar antes de actuar.
El gasto de hosting de un desarrollador web puede cubrir varios proyectos y periodos. Identifica qué parte del servicio sigue activa y qué has pactado facturar al cliente que termina. No compenses una devolución o una cuota pendiente solo dentro del inventario: conserva los documentos y movimientos correspondientes.
Antes de retirar accesos, confirma que el cliente puede entrar en las cuentas entregadas y que la web y el correo funcionan en el destino acordado. Registra qué comprobaste y qué queda pendiente. Una exportación de archivos no acredita por sí sola que se haya trasladado todo el servicio.
Si queda una renovación próxima sin responsable, solicita una decisión concreta antes del vencimiento. Conserva la respuesta y explica qué producto afecta. No uses una autorización antigua de mantenimiento para atribuir al cliente una renovación que no cubra el acuerdo vigente.
Prepara la salida por productos: archivos de la web, base de datos si existe, correo, configuración de DNS y copias que se hayan acordado. Confirma con el proveedor cómo obtener lo contratado. El contenido visible en el navegador puede seguir funcionando mientras faltan archivos necesarios para restaurar o mantener el proyecto en otro destino.
Después compara la última factura con el periodo de cierre. Señala cuotas ya pagadas, renovaciones pendientes y posibles documentos de abono. Una baja técnica no acredita que el proveedor haya devuelto un importe; conserva su confirmación y el movimiento real cuando corresponda.
La guía fiscal del autónomo aporta el marco de los gastos. Para los servicios web, relaciona cada factura con su titular, periodo y proyecto.
Si tus cuentas mezclan dominios propios y de clientes, revisa con Alexis la facturación y los costes de tus servicios web. Prepara contratos, facturas y el inventario de productos activos.


