¿Esperas la devolución de la Renta y un mensaje te pide la tarjeta para cobrarla? No facilites esos datos ni entres por su enlace. La Agencia Tributaria advierte que nunca realiza devoluciones a tarjetas de crédito o débito. Abre tú la sede oficial y consulta el expediente desde allí. Que hayas presentado una declaración a devolver puede hacer creíble el aviso, pero no convierte ese mensaje en una instrucción válida de cobro.
La tarjeta es la señal que permite descartar esa vía de cobro
La petición no necesita tener un aspecto extraño para que debas detenerte. Puede llevar un logotipo conocido, mencionar Hacienda y llegar durante la espera de un ingreso. La regla que importa es el medio que propone para entregarte el dinero.
La AEAT recuerda que nunca solicita por correo electrónico ni SMS información confidencial, económica o personal, ni números de cuenta o de tarjeta. No rellenes esos campos para desbloquear una supuesta devolución. La petición de una tarjeta para recibirla contradice expresamente sus consejos de seguridad.
Esto no significa que cualquier comunicación electrónica sea falsa. Significa que no debes aceptar esa solicitud de datos como parte del cobro. Puedes comprobar la situación real sin usar el acceso que te ofrece el mensaje.
Comprueba la devolución desde un acceso que abras tú
La consulta oficial de una devolución de Renta se realiza accediendo al expediente a través del servicio de tramitación del borrador o declaración, Renta WEB. La página oficial de consulta explica que, con carácter general, la devolución se hace mediante transferencia a la cuenta de tu titularidad indicada en el documento de ingreso o devolución.
Teclea la dirección de la Agencia en el navegador y busca el servicio desde esa sede. La propia AEAT recomienda esta forma de acceso y verificar su certificado. No uses como prueba el nombre que aparece escrito encima del enlace: el texto visible no acredita quién controla la página de destino.
| Lo que tienes delante | Qué comprobar | Cómo continuar |
|---|---|---|
| Mensaje que pide tarjeta para cobrar | La AEAT no devuelve a tarjetas | No facilitar los datos ni abrir su enlace |
| Expediente abierto desde la sede oficial | La declaración y su estado real | Leer la información de ese expediente |
| Aviso cuya autenticidad no sabes valorar | El origen de la comunicación | Consultar a la AEAT por un canal independiente |
Un mensaje que llega justo cuando esperas el ingreso
Imagina este caso ilustrativo: Lucía presentó una declaración a devolver y sigue esperando el abono. Recibe un mensaje que anuncia que el dinero está preparado y le pide completar una ficha con su tarjeta. La coincidencia con su situación le hace pensar que el aviso es auténtico.
Su declaración pendiente y la autenticidad del mensaje son hechos distintos. La espera explica que le interese abrirlo; no demuestra quién lo ha enviado. Además, el procedimiento propuesto choca con la advertencia oficial sobre devoluciones a tarjetas. Lucía no necesita introducir datos para averiguar si su expediente ha avanzado.
La decisión del ejemplo es cerrar ese acceso y consultar por separado el expediente oficial. Allí comprueba la información disponible, sin atribuir al mensaje un estado que no ha contrastado. No estamos describiendo un caso real ni confirmando que a Lucía le hayan ordenado una transferencia.
Si tienes dudas, contrasta el mensaje sin responderle
Ante un correo sospechoso, la AEAT recomienda no seguir enlaces ni abrir adjuntos y contactar con la Agencia para confirmar su autenticidad. Responder al remitente preguntando si el mensaje es verdadero no es un contraste independiente: sigues hablando con quien lo ha enviado.
Busca tú el canal de asistencia en la sede oficial. Sus consejos remiten al soporte de cuestiones informáticas para dudas sobre correos, páginas o SMS que aparentan proceder de la Agencia. También existe un formulario oficial para informar de problemas de seguridad.
No reenvíes a otras personas una captura que muestre credenciales o datos bancarios. Si necesitas ayuda para consultar la declaración, acuerda un acceso autorizado. Para saber por dónde empezar puedes usar nuestra guía de impuestos para autónomos.
Guarda el aviso sin convertirlo en una orden de pago
Si vas a consultar su autenticidad, conserva el mensaje de forma que puedas identificar qué recibiste y cuándo. No hace falta ejecutar el enlace ni completar el formulario para describirlo. Separa esa comprobación de la consulta de la declaración: una atiende al origen del aviso; la otra, a la devolución que realmente solicitaste.
Esta guía ayuda a decidir antes de entregar los datos. No comprueba movimientos de tu cuenta, no recupera cantidades ni acredita que se haya producido un fraude concreto. Si ya facilitaste información, explica lo sucedido al canal oficial correspondiente sin seguir nuevas instrucciones del mismo remitente.
Fuentes consultadas: consejos de seguridad de la AEAT y su página oficial sobre cómo consultar una devolución, leídos en la fecha de revisión.
Revisa con Alexis el estado de tu devolución por los canales oficiales.


