¿Pagas a un laboratorio para comprobar que cada lote cumple las especificaciones y quieres incluir esas facturas en la deducción por I+D+i? El control de calidad rutinario no se convierte en investigación por utilizar equipos avanzados o personal técnico.
El artículo 35.3 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades excluye el control de calidad y la normalización de productos y procesos. La decisión útil es distinguir esa comprobación de fabricación de un trabajo experimental diferente que pueda necesitar su propia calificación. Un mismo proveedor puede realizar ambos, sin que todas sus facturas tengan el mismo tratamiento.
La pregunta del ensayo revela para qué se hace
En un control de lote se busca comprobar si el producto cumple unos parámetros ya definidos. El ensayo puede detectar un defecto importante y ser imprescindible para vender, pero eso no demuestra que su finalidad sea obtener un conocimiento o avance tecnológico nuevo.
Empieza por escribir qué pregunta debía contestar el laboratorio. «¿Cumple este lote la resistencia especificada?» y «¿Cómo conseguir una resistencia que el proceso actual no permite?» describen trabajos distintos. La segunda pregunta tampoco acredita por sí sola I+D: necesita estudiar el trabajo y los requisitos técnicos aplicables.
La importancia del control para la seguridad o para el cliente no cambia esta distinción. Un gasto necesario para el negocio puede seguir fuera de un incentivo diseñado para actividades determinadas. No identificarlo con I+D no significa que el servicio carezca de valor.
La exclusión afecta también a tareas hechas por un centro tecnológico
La ley y la guía de la AEAT incluyen entre las exclusiones el control de calidad y la normalización de productos y procesos. También mencionan los esfuerzos rutinarios para mejorar la calidad y la solución de problemas técnicos de procesos productivos interrumpidos.
Por eso el nombre del proveedor no decide el resultado. Un centro tecnológico puede prestar un servicio de comprobación recurrente, mientras que una empresa industrial puede desarrollar un trabajo experimental que deba analizarse por separado.
Lee el encargo y el entregable: qué muestra se recibió, qué método se aplicó, qué resultado se comparó y para qué se solicitó. Una factura titulada «servicios de innovación» no convierte en experimental una comprobación ordinaria que los documentos describen de otra forma.
Un laboratorio puede tener dos encargos con resultados distintos
Supuesto ilustrativo: una fabricante envía al laboratorio las muestras de sus lotes para comprobar un parámetro conocido. Además, contrata un trabajo separado para investigar por qué una nueva combinación de materiales no alcanza el comportamiento buscado.
El primer encargo responde a la liberación del lote y encaja en el control de calidad descrito. El segundo necesita valorar su novedad, el objetivo técnico, el método y las actuaciones efectivas; que tenga dificultades no lo convierte automáticamente en I+D.
El resultado es dejar fuera de la base de I+D+i el control rutinario y estudiar el encargo experimental con su propia calificación y sus costes. No sería correcto sumar ambas facturas porque proceden del mismo laboratorio ni rechazar sin análisis el segundo trabajo porque la empresa fabrica productos comerciales.
| Trabajo real | Decisión sobre el incentivo |
|---|---|
| Comprobar un lote con especificaciones conocidas | Control de calidad excluido de I+D+i |
| Normalizar un proceso ya establecido | Actividad incluida entre las exclusiones legales |
| Investigar una solución tecnológica nueva | Calificación propia; no basta llamarla ensayo |
| Factura conjunta de trabajos diferentes | Obtener el desglose antes de atribuir costes |
El reparto económico debe seguir a las tareas reales
Si el encargo agrupa controles de producción y un posible trabajo de investigación, pide una separación razonada de tareas, periodos y precios. No inventes un porcentaje de innovación al final del año para incluir una parte de todas las facturas.
El artículo 35 exige relación directa, aplicación efectiva e individualización por proyectos para los gastos de la base. El desglose ayuda a estudiar esos requisitos, pero no sustituye la calificación de la actividad.
Una partida excluida de I+D+i debe seguir tratándose en la contabilidad conforme a su naturaleza. Evita borrarla del coste de producción o del presupuesto del negocio para que la presentación del proyecto parezca más favorable.
La financiación debe partir de la base que realmente se puede defender
Cuando presentes el proyecto a un financiador, distingue el presupuesto total del coste que se estudia para la deducción. Los controles de calidad pueden consumir caja y ser necesarios para el producto, aunque no formen parte de esa base.
Si la separación reduce la estimación inicial, explica la causa antes de comprometer una operación. No la compenses atribuyendo más gasto a otro ensayo sin soporte. Un incentivo no garantiza cubrir el coste ni obtener una rentabilidad.
La guía de financiación de I+D+i sitúa el encaje del proyecto. Para este supuesto, la primera decisión es clasificar el trabajo que se encargó al laboratorio.
Textos oficiales completos: BOE: texto BOE-A-2014-12328; C. Exclusiones del concepto de investigación y desarrollo y de innovación tecnológica.


