¿Has abierto el chat de tu negocio desde el móvil y parece que una persona contesta, aunque responde una IA? Revisa el primer contacto con el asistente. El aviso debe resultar visible al empezar la interacción, no quedar escondido en una página de condiciones que el visitante quizá no abra. Pide al proveedor que configure ese punto y compruébalo en la web donde utilizarás el servicio.
Esta comprobación se centra en un chatbot contratado para atender consultas. No resuelve cómo se clasifica cualquier sistema ni las excepciones aplicables a un caso particular. Ayuda a revisar una parte concreta de la implantación antes de aceptarla.
Localiza el primer contacto real con el asistente
El artículo 50.5 dispone que la información se facilite de manera clara y distinguible, a más tardar en la primera interacción o exposición. Empieza la prueba como lo haría una persona que llega por primera vez: abre el chat desde el enlace que le ofrecerías a un cliente y observa qué aparece antes de que escriba.
Un título como «Atención al cliente» puede describir la función del servicio sin identificar quién responde. Como propuesta práctica de redacción, «Asistente de inteligencia artificial para consultas sobre nuestros servicios» permite explicar ambas cosas. Adapta la descripción a lo que realmente hace el producto: no anuncies que resuelve expedientes si solo ofrece información general.
Comprueba también si el mensaje inicial lo inserta la aplicación o forma parte de una respuesta generada. Para esta revisión, interesa una información que puedas localizar y repetir al probar el acceso, sin depender de que una contestación concreta la incluya por casualidad.
Pide al proveedor una configuración que puedas comprobar
El artículo 50.1 del Reglamento de IA dirige al proveedor la regla de diseñar los sistemas interactivos para informar a las personas de que interactúan con IA, con las excepciones que el propio apartado establece. No confundas esa regla con afirmar que cualquier empresa que contrata un chatbot tiene el mismo papel jurídico que su fabricante.
En la contratación, pide que te expliquen dónde aparece el aviso y qué sucede si cambias el diseño. Si tu equipo puede editar el nombre, el saludo o el tamaño del recuadro, identifica qué ajustes pueden ocultar la información. Una captura del producto de demostración no acredita cómo quedó integrado en tu web.
Revisa con Alexis qué información debe conservar tu negocio al contratar el chatbot. Reúne el servicio contratado, la configuración aceptada y las dudas que el proveedor deba aclarar.
Un aviso que desaparece en la pantalla pequeña
Supuesto ilustrativo: un negocio recibe una demostración de escritorio donde el aviso de IA figura en la cabecera del chat. Al abrir la misma ventana desde un teléfono, esa cabecera queda fuera de la zona visible y solo aparecen un nombre de persona y el cuadro para escribir.
El negocio compara las dos entradas y pide al proveedor una presentación que identifique al asistente también en la vista móvil. Después repite la prueba desde una sesión nueva, sin apoyarse en el recuerdo de haber visto el aviso en la demostración.
La aceptación de esa parte de la entrega puede apoyarse en lo que se ve en la interfaz corregida. No basta con que el texto siga guardado en la configuración si el cliente no lo encuentra al entrar. Esta prueba de presentación tampoco acredita por sí sola el cumplimiento completo del sistema.
Ensaya las entradas al chat, no solo la portada
El acceso que revisa quien instala la herramienta puede ser distinto del que utiliza el cliente. Un botón flotante, una página de contacto o un enlace enviado por correo pueden abrir pantallas diferentes. Anota las rutas que realmente ofreces y ensáyalas después de cada cambio relevante del diseño.
| Entrada | Qué mirar | Qué conservar |
|---|---|---|
| Botón de la web | Identificación del asistente al abrir | Captura y configuración aceptada |
| Vista móvil | Texto visible sin recortes que lo oculten | Pantalla y dispositivo de la prueba |
| Enlace directo | Aviso presente aunque no se pase por la portada | Ruta concreta comprobada |
Ese mismo apartado exige que la información se ajuste a los requisitos de accesibilidad aplicables. Pide al proveedor una explicación de ese aspecto y una forma de comprobarlo. Una revisión visual informal es útil para detectar problemas evidentes, pero no debe presentarse como una auditoría de accesibilidad que no se ha realizado.
Distingue informar de ofrecer atención personal
Identificar la IA no equivale a prometer que una persona supervisa cada respuesta. Si ofreces un canal de atención personal, explica cómo se utiliza y qué puedes atender realmente. Evita un saludo o una firma que atribuyan a un asesor una contestación que no ha revisado.
Revisa por separado qué datos pedir en el formulario de un presupuesto. Hacer visible el aviso de IA no decide qué información necesitas recoger. La distinguir los pasos de la asistencia digital también requiere conservar qué se encargó y qué se comprobó al recibirlo.
Fuente primaria: Reglamento de IA, artículo 50. La guía utiliza sus reglas expresas de información y presentación; no trata un borrador de directrices como una norma aprobada.
Ordena con Alexis las comprobaciones y responsabilidades de tu servicio de atención con IA.


