¿Tu antiguo arrendador pide el certificado de retenciones y pensabas que debía emitirlo él con sus facturas? Si tú fuiste el pagador que practicó las retenciones, te corresponde preparar la certificación a su favor. Recupera los pagos del ejercicio y contrasta los datos antes de entregarla. Haber terminado el alquiler no convierte la factura del propietario en el certificado que necesita para su renta.
Identifica al pagador que practicó las retenciones
Esta explicación parte de un alquiler de local a una persona física residente, con retenciones que correspondía practicar y se practicaron. No decide aquí si un contrato está sujeto o qué excepción podría resultar aplicable. La pregunta es quién certifica las cantidades retenidas.
El artículo 108.3 del Reglamento del IRPF obliga al retenedor a expedir en favor del contribuyente certificación de las retenciones practicadas y los restantes datos que deben incluirse en la declaración anual. Identifica a la persona o entidad que realizó esos pagos.
Si tu asesoría prepara el documento, facilita los datos del pagador y del propietario correctos. El encargo de confeccionarlo no debe hacer que aparezca como emisor quien no retuvo. Una plantilla anterior puede contener los datos de otro local o de un titular distinto.
Reúne los pagos del ejercicio aunque el contrato terminó
Recupera el contrato, las facturas o recibos, los pagos y la relación de retenciones. Selecciona el ejercicio que está pidiendo el propietario. El total de la vida del contrato y los importes de un año concreto pueden ser distintos.
Si hubo pagos pendientes al terminar, identifica cómo se resolvieron y en qué fechas. No prepares la certificación sumando únicamente el número de mensualidades que figuraba en el contrato. Contrasta los hechos con los registros que sustentaron las retenciones y la información anual correspondiente.
| Documento | Qué permite comprobar |
|---|---|
| Contrato y finalización | La relación y el local a los que se refiere la revisión |
| Factura del arrendador | Los conceptos facturados por el propietario |
| Pagos y registros de retenciones | Las cantidades que deben conciliarse por ejercicio |
| Certificado del retenedor | La información acreditada a favor del contribuyente |
Si una cifra no coincide, investiga su origen antes de emitir un documento nuevo. Puede haber un pago no identificado, una rectificación o un ejercicio mal seleccionado. Cambiar el total para que coincida con el que pide el propietario no explica la diferencia.
Revisa con Alexis los pagos y retenciones del antiguo alquiler del local.
Diferencia el certificado de la factura del propietario
Los documentos parten de lados distintos de la relación. El propietario factura el alquiler y el retenedor certifica las retenciones practicadas. Guardar todas las facturas facilita la revisión, pero no sustituye la certificación que corresponde expedir al pagador.
Supuesto ilustrativo. Un autónomo dejó el local a mitad de año. Meses después, el propietario le pide el certificado para preparar su renta. El antiguo inquilino le responde que utilice las facturas porque ya no existe contrato en vigor.
Al revisar la petición, recupera los pagos y retenciones del ejercicio y comprueba el titular del alquiler. Prepara la certificación desde esos datos y aclara cualquier diferencia antes de entregarla. No utiliza como certificado una copia de la última factura del propietario.
El resultado es un documento emitido por quien retuvo y referido al ejercicio solicitado. El ejemplo no convierte la entrega en prueba de que todos los registros o declaraciones anteriores fueran correctos. Una incidencia detectada necesita su propia revisión.
Entrega el documento con los datos ya contrastados
El mismo precepto exige poner la certificación a disposición del contribuyente antes de la apertura del plazo de declaración del IRPF. Incorpora esta tarea al cierre del ejercicio aunque ya no recibas nuevas facturas de ese propietario.
Comprueba identificación, ejercicio e importes antes de entregar el documento. Conserva una copia y la comunicación de entrega. Si detectas un error después, identifica qué dato cambia y revisa cómo se relaciona con la información declarada, sin crear versiones contradictorias que parezcan igualmente vigentes.
La guía de gestión del IRPF y sus documentos aporta contexto para ordenar la comprobación. Para este certificado, empieza por los datos de quien pagó y las retenciones realmente practicadas.
Prepara con Alexis el certificado del arrendador a partir de los datos contrastados.


